El juanete es una protuberancia ósea en la cara interna del pie que aparece cuando el dedo gordo comienza a desviarse hacia el segundo dedo. Esta alteración, que provoca gran dolor e incluso dificultad para caminar y que suele afectar más a las mujeres, puede producirse en un solo pie o en los dos.

Causas de los juanetes y cómo evitarlos o mitigar su progresión 

¿Por qué tengo juanetes? ¿Cómo puedo evitar que me salga en el otro pie? Son algunas de las preguntas habituales de la consulta de podología en Centro Médico Sanugal, situado en la zona de Las Lagunas en Ourense. En la mayoría de los casos, los juanetes tienen un origen genético; las personas cuyos familiares hayan padecido de juanetes tienen un mayor riesgo de padecer esta alteración en la morfología del pie.  Pero lo que se hereda no es el juanete, sino la forma del pie y, por tanto, la forma de pisar y caminar. El juanete es la consecuencia de una determinada forma de andar, unida a otros factores que veremos más adelante.

El pie plano es otra de las causas que explica el desarrollo de juanetes debido a la sobrecarga que se realiza al caminar sobre la primera articulación  metatarso-falángica y la primera falange. En estos casos, se recomienda el uso de plantillas personalizadas para pies planos para evitar el hundimiento del arco, la pronación y así evitar la formación de Hallux Valgus, conocido como juanete. Si el juanete ya se ha manifestado, las plantillas a medida, personalizadas, evitarán la progresión de esta dolencia y evitarán el dolor por sobrecarga.

Pero estos no son los únicos factores que explican la aparición de juanetes, la edad, el estilo de vida, el sobrepeso o el tipo de calzado también pueden actuar como desencadenantes.

Evitar el calzado que no sea del número adecuado, huir del uso del calzado estrecho y los tacones excesivamente altos
evitará que se ejerza presión en el primer dedo. A la hora de comprar calzado hay que asegurarse de que los dedos tienen espacio suficiente. Además, con el paso de los años, el pie se hunde, por una disminución del tono muscular, el pie se ensancha y se alarga, por lo que debemos tener en cuenta que la talla del calzado puede aumentar.

Otra de las acciones que ayudará a evitar la formación o progresión de los juanetes es la realización de  ejercicios descalzos para mejorar la musculatura del pie y de la pierna para que mejore el control natural de la pronación (aplanamiento del pie).

Separadores entre los dedos y plantillas

Como hemos visto, el juanete se genera debido a la sobrecarga que se producen en la primera articulación metatarsofaándica al caminar. Sin embargo, es habitual escuchar recomendaciones erróneas de usar separadores de silicona u otro material entre el primer y el segundo dedo. Pero no tienen demasiado sentido, ya que por la noche el pie está en reposo y no recibe carga alguna. Por tanto, por la noche el juanete no progresa.

Sin embargo, sí pueden usarse durante el día para evitar el roce entre los dos dedos, minimizar el dolor y otras incomodidades  como la aparición de callosidades, y que no avance. Pero insistimos de que si solo usamos los separadores y no tomamos otra serie de medidas como un calzado adecuado, el juanete seguirá progresando.

El separador lo que va a generar es una mayor estabilizada, un correcto soporte y una adecuada alineación de la bóveda plantar disminuyendo la carga en la zona del juanete, para lo cual es más recomendable una plantilla personalizada.  La plantilla personalizada puede mejorar en gran medida el dolor de juanete. Pero antes de adoptar cualquiera de estas soluciones es necesario hacer un estudio completo del pie y de la pisada. Se pueden encontrar plantillas en multitud de establecimientos, pero lo que se necesita es una plantilla personalizada y adecuada a su problema. Una plantilla inadecuada lo único que provocará será un agravamiento del problema. Siempre debe ser el podólogo el que valore al paciente y elija el mecanismo más adecuado.