Edad infantil y adquisición de hábitos alimenticios saludables

La edad infantil, comprendida entre los 4 y los 11 años, es una etapa primordial es la adquisición de hábitos alimenticios saludables y un momento ideal para modificar hábitos alimenticios incorrectos. Para ello puede contarse con la ayuda de un especialista en dietética y nutrición que elabore un plan de alimentación adecuado  y atractivo para el niño. Un plan de alimentación no es una dieta estricta y aburrida, sino una guía para seguir un orden en las comidas que deben ser sanas, saludables y equilibradas, y con el que se aprenda a combinar los alimentos y a cocinarlos de forma diferente para que comer no se convierta una rutina casi odiada. El plan nutricional de un experto servirá, además, para encontrar la forma en la que el niño acepta mejor esos alimentos que, por lo general, suelen rechazar la mayoría de los niños, como las frutas, verduras y el pescado.

En ese plan de alimentación, el dietista nutricionista también ofrecerá a los padres o tutores una serie de pautas generales de la dieta y de acciones con las que lograr que el niño se sienta partícipe de todo lo relacionado con la alimentación y lo vea como algo realmente importante. De esta manera se intentará que se interese cada vez más por adquirir hábitos de alimentación adecuados.

Elaborar la lista de la compra conjuntamente, hacer la compra con el niño, explicarle por qué se debe tomar cada alimento y que participe en su elaboración en la medida de lo posible, ayuda a que comprenda la importancia de la alimentación saludable. Para ello es también importante no usar los alimentos como parte de una recompensa o de un castigo, ya que puede provocar conductas negativas como caprichos, rechazo o aversión por ciertos alimentos; y explicarle siempre los inconvenientes de abusar de calorías vacías como golosinas, chucherías, snacks, refrescos, zumos comerciales… Pero todo ello, sin olvidar la importancia de ofrecerle un buen ejemplo.

¿Cómo debe ser el desayuno de un niño? 

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha presentado un estudio que revela que más del 15 por ciento de los niños de entre 6 y 9 años solamente desayuna leche, agua o zumo, y uno de cada cinco acompañan esa bebida con bollería. Esto es justo lo que se debe de evitar ya que constituye la antítesis de un desayuno saludable. Además, dicho informe señala que los casos de obesidad de concentran en niños que no desayunan a diaria o no lo hacen de una forma adecuada.

En concreto, el informe Aladino, que se realiza cada dos años, revela que el alimento más habitual en los desayunos de los niños españoles es  la leche (78%), seguido de las galletas (39%), saborizantes como café, cacao o chocolate (33%), cereales (21%), pan o tostadas (20%), bollería (12,3%), fruta fresca o en zumo (8,4%), huevos (6,4%), yogur, queso u otros lácteos (5,1%), batidos lácteos (3,9%) o zumos envasados (3,6%). No obstante, preguntados por el día en que se realizó la encuesta, el trabajo reveló que el 15,5 por ciento sólo bebe líquido y, entre quienes lo lo combinan con algo más, lo más habitual es tomar un lácteo (leche, batido o yogur) y cereales, según el 49,1 por ciento de los escolares. Tras esta combinación la más habitual es la que incluye bollería, con lácteos (3,9%) o con zumo o cualquier otro alimento (19%). Asimismo, los autores lamentan que solamente un 2,8 por ciento realiza un desayuno “de calidad”, incluyendo al menos un lácteo, un cereal y fruta.

Es demasiado común no hacer bien el desayuno. Para corregir este hábito se requiere dedicarle al desayuno el tiempo suficiente, sin prisas y sin distracciones. Al desayuno hay que prestarle la atención que se merece. Y priorizar diez minutos más en la cama en lugar de diez minutos más para el desayuno no es la mejor elección. Y si el niño no disponen de material energético para estar concentrados en clase, aparece la sensación de somnolencia, cansancio y malestar y, como consecuencia, el bajo rendimiento escolar.

Ejemplos de desayunos saludables para niños

Primera opción:

  • Macedonia de pera y plátano
  • Tostada de jamón serrano con tomate
  • Taza de leche

Segunda opción:

  • Zumo de ciruela, manzana y melón
  • Tostada con tomate o aceite
  • Taza de leche

Tercera opción:

  • Yogurt
  • Manzana
  • Tostada con pavo

Cuarta opción:

  • Bol de frutas con yogurt
  • Tostada de jamón con tomate o aceite

Quinta opción:

  • Pera
  • Bizcocho o galletas caseras
  • Taza de leche

“Pelear” cada mañana con los más pequeños para que desayunen no es la mejor forma de empezar el día, por ello desde Centro Médico Sanugal, y en concreto nuestra dietistas – nutricionista, la doctora Laura Fleire, recomienda variar el desayuno cada día. A veces abusamos de los alimentos que más gustan y acabamos generando el rechazo del niño. No es fácil hacer que desayunen de forma saludable pero hay que ir intentando que introduzcan cada vez más alimentos saludables.

Una de las claves para hacerlo es abandonar las salidas más fáciles y cómodas como la bollería industrial, los zumos envasados o no insistir para que se tomen la fruta y un lácteo.