Aunque todavía estamos en plenas vacaciones de verano, el otoño está a la vuelta de la esquina y con él llegarán las infecciones respiratorias. Una de las más comunes entre los bebés es la bronquiolitis. Es una infección vírica, normalmente leve, aunque en algunos casos puede requerir ingreso hospitalario, que afecta sobre todo a niños menores de dos años, siendo la edad de mayor afectación entre los 3 y 6 meses. Existen efectivos medicamentos para su tratamiento, pero la fisioterapia respiratoria ha demostrado ser de gran ayuda en estos casos.

La fisioterapia respiratoria es la rama de la fisioterapia encargada del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio o cualquiera que interfiera en su correcto funcionamiento, con el fin de mantener o mejorar su función.

En casos de bronquiolitis su objetivo es drenar las secreciones que se acumulan en las vías respiratorias, sobre todo las inferiores, los bronquios y bronquiolos, durante las infecciones respiratorias. La fisioterapia respiratoria es muy efectiva en los niños de 2 – 3 años que tienen una elevada dificultad para expectorar y la mucosidad se acumula en nariz y garganta y acaba también en los pulmones, de donde voluntariamente el bebé no es capaz de eliminarlos.

Con la ayuda del fisioterapeuta las secreciones se eliminan y el niño comienza a respirar adecuadamente, disminuyendo la tos, mejorando el apetito y ayudándole a descansar mejor, e incluso evitando ingresos hospitalarios.

En conclusión, la fisioterapia respiratoria es un complemento fundamental en el tratamiento de afecciones respiratorias durante la infancia, de hecho en países como Francia es altamente recomendada por los pediatras.