Como cada 9 de marzo se celebra el Día de la Insuficiencia Renal Crónica; un buen momento para repasar las recomendaciones nutricionales de estos pacientes sin olvidar que cada caso es completamente diferente y que, por lo tanto, lo recomendable es, siempre, la dieta sea marcada de forma personalizada por un profesional cualificado, es decir, por un dietista- nutricionista.

Recomendaciones alimenticias para pacientes con insuficiencia renal 

Los objetivos que debe cumplir la dieta en el caso de los pacientes que padecen insuficiencia renal son:

a) mantener un buen estado nutricional;

b) evitar la acumulación de sustacias tóxicas que el riñón no es capaz de eliminar.

Para ello debe realizar una serie de cambios en la alimentación que, insistimos, deben ser siempre supervisados por profesionales. Algunas de las recomndaciones generales que los dietistas-nutricionistas de Centro Médico Sanugal ofrecen a los pacientes que tienen este problema son:

  • Seguir una dieta baja en proteínas.
  • Restringir el consumo de sodio, que evitará la sensación de sed, y el potasio.
  • Controlar los niveles de fósforo y calcio.
  • Limitar la ingesta de líquidos si está en tratamiento con diálisis, pues las personas con este tratamiento suelen miccionar poco, por lo que si se toman grandes cantidades de líquido y no se expulsan pueden llegar a acumularse en los tobillos e incluso en los pulmones o en el corazón.
  • Ingerir grasas, especialmente monoinsaturadas y poliinsaturadas, como el aceite de oliva, de cártamo o de canola, de esta manera obtendrás las calorías que necesitas y además protegerás tu corazón.
  • Consumir alimentos adecuados que compensen los déficits nutricionales que puede ocasionar la enfermedad y que eviten la pérdida de peso.
  • Evita los fritos y opta por alimentos cocinados al vapor, hervidos, a la plancha o asados.

Recomendaciones dietéticas generales en casos de insuficiencia renal

  • Arroz, pastas, pan y cereales. Son una fuente de energía  y deben consumirse de forma moderada y nunca deben de ser integrales, ya que éstos presentan un alto contenido en fósforo y postasio.
  • Lácteos. Es importante tomar leche, yogur o queso cada día pero en las proporciones que indique el especialista ya que la leche y sus derivados contienen altas cantidades de fósforo y potasio que en estos pacientes pueden provocar contraindicaciones.
  • Carnes. La dieta de los pacientes con insuficiencia renal debe ser baja en proteínas. En concreto es importante limitar el consumo de carnes rojas, tal y como advertía un estudio de la Universidad de Singapur, que afirmaba que el consumo habitual de este tipo de carne podía llegar a elevar el riesgo de enfermedad renal terminal hasta un 40%. Las aves de corral pueden ser una alternativa al porcino.
  • Grasas. Son una buena fuente de calorías para aquellos pacientes que estén perdiendo peso, pero deben tomarse con moderación y preferiblemente las de origen vegetal (aceite de oliva, girasol, maíz y soja, margarina). Los alimentos que contengan grasa de origen animal, como el tocino o los embutidos, deben limitarse porque pueden elevar los niveles de colesterol.
  • Legumbres. Este tipo de alimentos está desaconsejados por su alto contenido en proteínas, potasio y fósfotro.
  • Frutas. Hay que tomar con moderación aquellas que tengan mucho potasio, como es el caso del plátano, el abaricoque o la uva.
  • Verduras. Son, junto a las frutas, los alimentos más ricos en potasio, por lo que también se deben tomar precauciones en su consumo, como dejarlas en remojo un mínimo de tres horas o darle uno o dos hervores, cambiando el agua, para que pierdan parte del potasio. Si son en conserva no se debe tomar el jugo porque contiene el potasio que ha perdido la verdura. Si se trata de verduras congeladas, es mejor dejarlas descongelar a temperatura ambiente para reducir la cantidad de potasio. No se debe aprovechar el agua en la que se han cocido las verduras para elaborar salsas o sopas.
  • Hidratos de carbono. No está limitada su ingesta, salvo que el paciente sea diabético u obeso, o presente alguna otra contraindicación que será valorada por el médico. Se deben, pues, consumir a diario, para aportar al organismo la energía necesaria.
  • Líquidos Cuando el paciente sigue un tratamiento de diálisis es muy importante que controle la cantidad de líquidos que ingiere, incluyendo en este concepto no solo el agua, sino otros productos como zumos, caldos y sopas, leche, fruta, café o té y, en general, cualquier bebida. Esto se debe a que la pérdida de funcionalidad del riñón hace que se produzca retención de líquidos entre una sesión de diálisis y la siguiente, y provoca hinchazón e hipertensión.
  • Sal. La sal está totalmente desaconsejada para estos pacientes ya que el sodio es difícil de eliminar. En su lugar pueden usarse especies.

Por supuesto que la dieta sana y equilibrada siempre adaptada a su circunstancia especial y supervisada por dietistas nutricionistas debe de ir acompañada de la realización de ejercicio físico moderado, la no ingesta de alcohol y el abandono del tabaquismo.